La triste noticia, reflejada por el diario (dominical) Miradas al Sur, habla de una joven de tan sólo 18 años que murió durante una operación de apendicitis por la imprudencia de un médico que se hizo pasar por anestesista.
Días después de la detención del hombre, llamado Luis Alberto Romero Hiriart, se conocieron los resultados de las pericias que le efectuaron para determinar si estaba dentro de sus cabales dentro del quirófano.
Es así como se llegó a la conclusión de que el falso anestesista estaba alcoholizado y bajo los efectos de psicofármacos mientras participaba de la operación.

Pero el problema, en realidad, fue un detalle, un gran detalle.
En uno de los párrafos se puede leer: “Y confiaron libremente en su palabra, sin supervisar y medir la actitud profesional -como debe hacerse- aquella mañana de junio en que se presentó como especialista ‘recibido en una residencia de anesteciología del santafesino Hospital Cullen’”.

¿Será que los efectos de Romero Hiriart se expandieron por Miradas al Sur?
Diario Miradas al Sur del domingo 6 de julio de 2008. Página 17, sección “Delitos y pesquisas”.
Hechando por tierra todo lo que creíamos hasta el momento, el diario La Razón nos cuenta que, ahora, “Niegan que beber vino sea saludable”.
La nota se basa en un estudio realizado por la Facultad de Enfermería de la Universidad de California.
Pero he aquí que el problema no surge de la nota en si, sino de su volanta que se repite en un pequeño recuadro ubicado tan sólo a pocos centímetros de distancia, dentro de la misma página.
Así tenemos que tanto la investigación sobre el vino como el recuadro que dice “El chocolate no levantaría el ánimo” tienen como volanta “Fin de un mito”.
Tal vez al redactor se le olvidó aclarar algunos aspectos de la investigación en el título de la nota.
Lo ideal hubiese sido que escribiera: “Niegan que beber vino (en la redacción de un diario) sea saludable”.
Pero de todas formas el periodista no se contradijo, porque para comprobar los fundamentos de la información decidió poner a prueba lo que afirmaba.
Creería que así fue que llevó un vino a La Razón, convidó a todos los redactores, correctores y editores y se publicó lo que vemos ahora.
Pifies de diarios ratifica el fin de otro mito: ese que dice que los diarios nunca se equivocan.

Diario La Razón del viernes 31 de marzo de 2006. Página 9, sección “Vida”.
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